Objetivos:
Compartir una jornada con la
comunidad parroquial.
Introducción: peregrinación
a la Iglesia del Patriarca (Valencia) donde se encuentra el sepulcro de san
Mauro o a un santuario de la parroquia o ciudad.
Tipo de actividad: peregrinación.
Material: imperdibles, corazones de cartulina, bolígrafos,
papel continuo, colonia, 3 cintas por persona y Biblia.
Experiencia:
A lo largo del camino realizaremos cinco paradas,
con estas actividades en cada una de ellas:
Espacio 1: san Mauro vivió en el siglo III, fue hijo de una
familia noble convertida al cristianismo. El Pavo Real es el símbolo de la
inmortalidad. Así el amor siempre pide inmortalidad, porque amar a alguien es querer
que viva para siempre, aunque sea en el recuerdo. Jesús nos amó y nos ama, por
eso con su victoria en la cruz ha vencido la muerte y nos concede vivir para
siempre en la Casa del Padre. Le decimos una cualidad de ella a la persona que
se encuentra a la derecha y a la que se encuentra a la izquierda. Pienso como
me ama Jesús.
Espacio 2: san Mauro fue martirizado con su padre y hermano
cuando tenía 15 años. La ballena representa los tres días antes de la
resurrección, que fue el tiempo que pasó Jonás dentro de ella cuando huía hacia
España (Tarsis). Con la resurrección Jesús logró que la muerte no lo retuviese
y lo devolviese, no a la misma costa, la
de la vida mortal, sino a la costa de la vida inmortal. También nosotros tras
ser devorados por la muerte seremos devueltos a la vida, pero la que es libre
de la muerte. Cogemos un corazón, escribimos “aquí estoy” y nos lo enganchamos
a la pañoleta o sueter. Le digo a Jesús que sí, quiero ser su amigo.
Espacio 3: san Mauro llegó a tierras valencianas gracias al
Patriarca San Juan de Ribera, quien en 1599 lo trajo desde Roma a la capilla
del colegio “Corpus Christi”. El símbolo del Buen Pastor fue una de las primeras
representaciones de Jesús, en alusión a sus palabras. En la parroquia todos
hemos de ser buenos pastores que trabajen por los más desfavorecidos. Tomamos
un frasco de colonia y nos rociamos las muñecas, a fin de ser como nos pide el
papa Francisco “pastores con olor a oveja”. Le pido a Jesús me ayude a escuchar
a los demás.
Espacio 4: san Mauro es el patrono de algunas localidades y
parroquias (Alcoi, por ejemplo). El pez es el símbolo de Cristo. Así en los
primeros siglos los cristianos grababan en las sepulturas de las catacumbas la
cruz, indicando que allí estaba enterrado una persona que creí en Jesu
(I)-Cristo (X)-Dios (Z)-Y (Hijo), pez en griego. Con piedras dibujamos un pez.
Pido ¡ por mi familia.
Espacio 5: san Mauro tiene una espada y una palma, estos
representan su muerte sangrienta por Cristo o martirio y la victoria sobre la
muerte gracias a Cristo. Tomamos tres cintas y formamos una trenza. Doy gracias
a Dios por quienes me acompañan.
Reflexión.
En la ermita tomamos la Biblia y leemos Mateo 4,
18-22 (llamada a los discípulos para ser pescadores de hombres).
Compromiso.
Le ofrecemos a Dios el corazón.
Celebración.
Rezamos un Padrenuestro, Avemaría, Gloria y esta
oración:
Jesús,
después de haber caminado hasta este lugar y sentir la cercanía de (nombramos
el titular del santuario) te pedimos nos ayudes a no desanimarnos cuando todo
se complica y a confiar en ti siempre, como san Mauro, la Virgen María y los
santos. Ayúdanos a permanecer en la parroquia para trabajar por el Evangelio. También
te pedimos por el párroco, los catequistas, monitores, miembros de Cáritas,…
que estamos aquí y de manera especial encomendamos a nuestra patrona a los
enfermos y las familias que están sufriendo el fracaso.
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